Para exigir la derogación del tratado de Bolonia los/las estudiantes de la facultad de educación organizados/as en asambleas permanentes nos hemos encerrado en la facultad los días 5, 6 y 7 de mayo.
Nos manifestamos en contra de una universidad que no reconoce a los estudiantes como base cumbre de la misma; contra un plan que, amparado en la desinformación, pretende abrir un gran marco de acción a las empresas dentro de la universidad, y un sometimiento de los planes de estudio a los intereses del mercado.
Nos parece que el concepto de educación, entendido este como una ayuda que apuesta por la plenitud humana, entra en contradicción con los criterios de calidad y competencia a nivel europeo. La forma de que esto se lleve a cabo, es creando unos organismos/agencias externas a la universidad, como son la ANECA y el Consejo Social, evaluadores de las titulaciones que, finalmente se impartirán. Por otra parte, y como muestra de lo anterior, la universidad deja de formar parte del Ministerio de Educación para pasar al nuevo ministerio de ciencia con criterios de I+D+I, términos más propios de economía que de educación. Todo esto reforzado y asentado mediante un sistema de grados y postgrados, que fomenta la desigualdad social, en las becas- préstamo, el excesivo precio de los masteres, y el cambio en el sistema de créditos.
Queremos, por tanto, una reforma universitaria realizada por y para los estudiantes. No queremos ser formadas/os para ser ``movibles y ocupables ´´, sino para desarrollar las cualidades humanas.
Reivindicamos la Universidad como espacio de reflexión y amplitud del conocimiento, no de especialización básica para el trabajo, recalcando que conocimiento es fruto del esfuerzo de generaciones de estudiantes.
Exigimos, de igual modo, la absolución de los compañeros encarcelados durante las protestas contra la L.O.U.
AUPA!