Nosotras las detenidas de la sección de Máxima Seguridad femenina de Rebibbia en Roma, queremos sumarnos a la campaña por la abolición de la cadena perpetua en cuanto pensamos que “nunca hasta el final de pena”, porque ésta es la negación más evidente del principio establecido de la constitución, por el cual “las penas no pueden consistir en tratamientos contrarios al sentido de humanidad y deben tender a la reeducación del condenado”
Nos preguntamos, de hecho, como es posible que las mismas fuerzas políticas que han abrazado la campaña internacional contra la pena de muerte no se indignen ante leyes nacionales que inflingen una vida en cárcel, cuál es la cadena perpetua, que presupone del mismo modo una exclusión definitiva de la sociedad y que por tanto, para muchos detenidos y sus familiares, representa nada más que una muerte lenta.
Sabemos bien que nuestra pregunta es retórica vista la misma insensibilidad que se demuestra ante un tratamiento penitenciario, como el 41bis, que golpea violentamente no solo el “sentido de humanidad” sino también los derechos más elementales y la dignidad humana.
Nos parece realmente que en los edificios donde se promueven leyes no llegue ni siquiera el eco de la dramática realidad del sistema penitenciario. Así como, por ejemplo, sucedió cuando en el verano del 2006 fue promulgado desde el Parlamento el indulto y fue completamente ignorado cuando fue expresado por quien conocía sobre su propia piel esa realidad: un “gesto de clemencia” no era seguramente la solución. Con la distancia de poco más de un año se ha demostrado que no era ni siquiera un paliativo: las cárceles están de nuevo superpobladas… también de niños de menos de tres años! A LA CARA DE LA DETENCIÓN COMO ÚLTIMO PASO!. Y la situación no puede hacer otra cosa que empeorar vistas las propuestas aceptadas en mérito a paquetes de seguridad que criminalizan todavía más los sectores desfavorecidos salvaguardando, como siempre ha pasado, quien realmente perjudica a la sociedad, pero bien atento a salvar siempre el decoro aparente!
Conscientes de que el hecho que tendrá lugar es el de hacer escuchar nuestra voz más y más y que para ello necesitaremos todas nuestras fuerzas y energías, hemos preferido incluir a la forma de la huelga de hambre establecida por los promotores, otras que animan nuestra resistencia. Por tanto realizaremos una protesta pacífica que iniciará el 1 de diciembre que se articulará inicialmente con 3 días de “bateo”, que duren 10 minutos, dos veces al día a las 9:30 y a las 14:30, a la que añadimos una huelga de la compra (incluidas las “peticiones”) que se llevará a cabo durante una semana.
Por la abolición de la cadena perpetua!
Por la abolición del régimen 41 bis!
Basta de niños en prisión!
Más cárceles no significa más seguridad!
Las detenidas de la Sección de Máxima Seguridad de Rebibbia Femm. - Roma
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